La primera visita a un restaurante siempre tiene algo de decisión importante. Sobre todo cuando estás en una ciudad como Bilbao, donde la gastronomía forma parte de la identidad local y elegir bien puede convertir una comida en una experiencia para recordar. Por eso, si buscas La Palma y quieres acertar desde el primer momento, conviene saber qué tipo de platos pedir, cómo combinar la carta y cuándo puede merecer la pena dejarse llevar por un menú más completo.
Ubicado en pleno Casco Viejo, La Palma propone una cocina reconocible, ligada al producto y a la cocina vasca, pero con una mirada actual. No se trata únicamente de comer, sino de disfrutar de una experiencia cómoda, sabrosa y bien planteada, tanto para quienes visitan la ciudad por primera vez como para quienes viven en Bilbao y buscan una mesa en el centro.
Empezar compartiendo: la forma más fácil de acertar
Cuando se visita por primera vez un restaurante de Bilbao con una carta variada, una buena estrategia es empezar con entrantes para compartir. Este formato permite probar más cosas, comentar cada plato y abrir la comida de una forma más natural.
En una propuesta de cocina vasca actual, los entrantes suelen marcar el tono de la experiencia. Croquetas, buñuelos, ensaladillas, anchoas, platos de mar o elaboraciones con producto de temporada funcionan muy bien para empezar sin complicarse. Son platos reconocibles, pero cuando están bien trabajados aportan ese primer punto de confianza que hace que la mesa entre rápido en ambiente.
Bacalao en Bilbao: un clásico que merece sitio
Si hay un producto muy ligado a la historia gastronómica de la ciudad, ese es el bacalao. Por eso, cuando alguien busca bacalao en Bilbao, no está buscando solo un plato de pescado, sino una parte importante de la tradición culinaria local.
En una primera visita a La Palma, incluir algún plato de bacalao es una forma muy directa de acercarse a la cocina bilbaína. El bacalao tiene carácter, textura y versatilidad. Puede aparecer en entrantes, en elaboraciones más tradicionales o en versiones con una mirada más actual, pero siempre mantiene ese vínculo con la mesa vasca.

Pescado, carne o menú degustación: elegir según el plan
Después de los entrantes, llega la gran pregunta: ¿seguir con pescado, carne o dejarse llevar por un menú degustación? La respuesta depende mucho del tipo de visita.
Si buscas una experiencia más libre, elegir a la carta permite adaptar la comida a tus gustos. Los pescados conectan muy bien con el entorno del Cantábrico y con la tradición gastronómica vasca. Las carnes, por su parte, son una opción ideal para quienes quieren una comida más contundente o un plato principal con presencia en la mesa.
En cambio, si es tu primera visita y quieres probar una visión más completa del restaurante, el menú degustación puede ser una gran opción. Este formato permite recorrer varios sabores sin tener que decidir demasiado. Es cómodo, equilibrado y especialmente interesante para comidas especiales o cenas en un restaurante en el Casco Viejo de Bilbao donde apetece algo más redondo.
La bodega también forma parte de la experiencia
Una buena comida no se entiende solo por los platos. La elección del vino puede cambiar por completo la experiencia, especialmente en una ciudad donde comer y beber bien forman parte del mismo ritual. Por eso, hablar de bodegas en Bilbao tiene mucho sentido cuando se busca una comida completa.
La bodega permite acompañar cada momento: un vino fresco para los entrantes, una opción con más estructura para carnes, una referencia elegante para pescados o una recomendación especial para cerrar la comida. Lo importante no es elegir el vino más complejo, sino el que mejor dialogue con la mesa.

Dejar hueco para el postre
Aunque muchas veces se llega al final de la comida con dudas, en La Palma merece la pena guardar sitio para el postre. La tarta de queso Idiazabal es una búsqueda con mucho sentido dentro de la gastronomía local, porque une una de las grandes tendencias dulces de los últimos años con un producto vasco de personalidad propia.
Una primera visita para entender la propuesta
Pedir bien la primera vez en La Palma no significa probarlo todo, sino construir una comida con sentido: algún entrante para compartir, un plato con identidad como el bacalao, una opción principal según el apetito, una copa bien elegida y un postre que deje buen recuerdo.